¿A quién le importa el futuro? Es una pregunta que formula Juan Ramón de la Fuente en uno de sus notables artículos para el periódico El Universal. En el mismo, el exrector de la UNAM critica la retórica cotidiana de nuestros políticos y gobernantes que van al día, “resolviendo” los mismos problemas de siempre, que serán los mismos en un mes o en varios años.
México está subsumido en la visión cortoplacista y pragmática de su clase política que solo busca mantener, ampliar y eternizar sus privilegios, ofensivos en una Nación en la que, según el informe del Coneval, el número de mexicanos en condición de pobreza se elevó a 53 millones; y peor aún, en la que existen 21.4 millones de menores de edad en esta condición, de los cuales más de la mitad sufre hambre.
Quizás en otros países con una tradición democrática más profunda, tan solo estos datos habrían desatado ya una revuelta popular. Sin embargo, vivimos, como lo dice la talentosa actriz Vanessa Bauche, en un país surrealista, llamado México.
Como los políticos y los partidos no piensan en el futuro nacional, ni lo harán, urge hoy más que nunca, mirar al futuro, pensar, reflexionar y perfilar soluciones a los inmensos desafíos sociales de nuestros tiempos. Hay un proverbio que no tengo idea de donde provenga, que dice más o menos así: ‘No basta decir la verdad; hay que decirla a alguien que pueda hacer algo con ella’. Pregunto entonces quién puede mirar al futuro y demandar otro rumbo, antes que sea demasiado tarde.
La respuesta no radica en héroes o salvadores nacionales, por muy brillantes y comprometidos que estos sean. La respuesta está en la ciudadanía, en nosotros mismos. Ni Juan Ramón de la Fuente, Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador o Javier Sicilia, por sí solos podrán cambiar el rumbo nacional, sin que un movimiento ciudadano, que mire al futuro, los respalde. Es tiempo de los ciudadanos.
Hace meses, un grupo de universitarios nos dimos a la tarea de convocar a ciudadanos y ciudadanas, que en cada uno de sus ámbitos han resaltado por su trabajo y su compromiso social, para explorar las posibilidades de dicho movimiento ciudadano. Los tiempos han sido complejos y ahora son muy cortos, por tanto, la paciencia y el cuidado son oro puro. En este sentido, estoy en condiciones de hacer público y poner a consideración de mis lectores la siguiente propuesta, preliminar, que tendrá que ser enriquecida antes de ser suscrita y respaldada por decenas, centenas, quizás miles de mexicanos, en el país y en el exterior, que buscamos un futuro digno para nosotros y nuestros queridos hijos, los hijos de la patria. Esta propuesta la puede encabezar un grupo plural de personalidades comprometidas con una visión progresista y democrática, de justicia y equidad social. Seguiré con detalle sus comentarios.
PROPUESTA DE LLAMAMIENTO A LAS Y LOS MEXICANOS
Considerando que:
- México atraviesa por una grave crisis en la que destaca la ausencia de un proyecto nacional que responda a la agenda de pendientes nacionales y otorgue certidumbre a largo plazo. A pesar de la alternancia política, el país aun se encuentra alejado del estado de derecho, de la igualdad de los ciudadanos ante la ley, de las oportunidades para un futuro digno, de la confirmación del estado laico y del estímulo a las capacidades nacionales que se requieren ante la intensificación de la competitividad internacional.
- En esta circunstancia, se expresan signos inquietantes de que los partidos políticos insisten en hacer evidente su resistencia a la renovación interna, muestran una inconsistencia ideológica, que explica su cortoplacismo y trapecismo electoral, el rezago de sus programas y la ausencia de una ética política para conducirse y gestionar el aparato público. A su vez, la clase política ha garantizado a las élites de sus partidos, el control de quién, dónde y cuándo, tiene derecho a ejercer el más elemental de los derechos políticos ciudadanos garantizados por nuestra Constitución: el derecho a ser votado. El resultado está a la vista: quienes ocupan cargos de elección popular no responden a la ciudadanía sino a las cúpulas partidistas, a cuyas instrucciones responden.
- Frente al fracaso del ejercicio de la política en todos los niveles y órdenes de la vida nacional y local, los problemas de la ciudadanía han quedado en segundo plano. Más grave aún, es la ausencia de un proyecto nacional que enfrente con inteligencia los retos y dilemas que amenazan el futuro de nuestro país: la seguridad pública y la procuración de justica en apego a la ley y con equidad; las oportunidades de empleos dignos y de una seguridad social a la altura de la posición económica de México; el diseño e instauración de un estado que responda a un nuevo federalismo, que erradique los privilegios e imponga cargas impositivas equitativas, progresivas y que alienten la producción tanto como la protección de los desvalidos; una política social que además de proteger contribuya a la inserción social y la competitividad.
- Uno de los requisitos elementales para iniciar el reordenamiento del país y de la Ciudad de México, radica en la llegada de nuevos talentos a los cargos públicos, dotados de visiones que enriquezcan el horizonte y de capacidad política para lograr los acuerdos que den salida a los desafíos del país. Por tanto, las candidaturas independientes son una vía para la oxigenación y renovación de la política, permitiendo que emerjan, con creatividad, propuestas, proyectos y habilidades que posibiliten un proyecto de nación y ciudad/capital que brinde un futuro digno para todos y todas.
Proponemos:
- Impulsar candidaturas independientes, para las elecciones federales y locales del 2012, postuladas por los partidos políticos nacionales progresistas con registro. Para lo cual demandamos que estos otorguen a ciudadanos no partidistas el 50% de las candidaturas en todos los niveles y cargos de elección popular, en el marco de su reglamentación interna. Consideramos que el eventual fracaso de la Reforma Política no impide ni cancela la inclusión de estas candidaturas.
Convocamos a un Junta Ciudadana que defina el Plan de Acción a seguir y elabore un Programa Ciudadano de Gobierno, de acuerdo a los siguientes ejes:
- Combate a la corrupción e impunidad política.
- Combate a los poderes fácticos y monopolios.
- Impulso de derechos políticos plenos para los ciudadanos.
- Impulso de derechos sociales universales.
- Impulso de una economía solidaria y competitiva.
Twitter: @bolivarhuertam
El cortoplacismo de la clase política mexicana, que permea a todas las expresiones partidistas, tiene al país en una crisis social y estructural sin precedentes. Es impostergable que l@s ciudadan@s nos demos a la tarea de pensar y construir el futuro con inteligencia, frescura y compromiso. El porvenir de nuestr@s hij@s es nuestro objetivo más vital aunque sea altamente complejo. Hay que pensar en el fututo para consolidar los pilares de una nueva sociedad y una nación democrática en plenitud.