martes, 25 de octubre de 2011

Los desafíos de AMLO y MORENA hacia el 2012 (Parte I)


En el primer semestre del año 2000, Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, candidatos perredistas a la Presidencia y a la Jefatura de Gobierno del DF respectivamente, encabezaron un mitin en la explanada principal de la Rectoría en la Ciudad Universitaria de la UNAM.

Unos meses antes había concluido la alargada huelga estudiantil, encabezada por el CGH, que devastó el tejido universitario. La polarización entre las corrientes estudiantiles que apoyaban la vía electoral y las que la rechazaban se había profundizado durante la huelga. Las expresiones más extremistas del movimiento estudiantil que mantenían la hegemonía del mismo, mediante diversas formas excluyeron a las expresiones más moderadas y dialoguistas. La censura, los vetos y las declaraciones de personajes non gratos a varios integrantes del movimiento estudiantil, el perredismo y del propio Gobierno del DF, se hicieron costumbre entre las facciones que dominaban al CGH.

Las agresiones verbales y físicas, la ausencia de tolerancia a la discrepancia y el autoritarismo de parte de los líderes del CGH dieron forma a movimiento que terminó auto derrotado, aunque a la larga detuvo al intento de las autoridades universitarias y el Gobierno Federal de imponer cuotas en la institución universitaria.

Terminada la huelga, la polarización estudiantil se acentuó. La Máxima Casa de Estudios no podía permanecer ajena al proceso electoral. Cabe recordar que desde 1988 el aspirante de la izquierda electoral a la Presidencia de México y a la Jefatura de Gobierno, Cuauhtémoc Cárdenas, acudió a la Universidad, encabezando reuniones con las comunidades académicas o sendos mítines en la explanada de la Rectoría. A partir del año 2000 esa historia cambió.

Ese año, Cuauhtémoc Cárdenas no dudó en aceptar la invitación de los grupos universitarios afines al perredismo para encabezar una vez más un mitin en la Ciudad Universitaria. Andrés Manuel López Obrador, en cambio, se mostró reticente, no quería acudir a la institución, argumentando que las condiciones políticas no eran las adecuadas. Al final de cuentas, debido a la exitosa concentración en la explanada de la Rectoría, acudió al mitin y dirigió un breve mensaje a los universitarios. Como mención especial, seis años después, siendo candidato presidencial rechazó las invitaciones a visitar CU y aceptó tener una reunión con universitarios destacados, fuera de la UNAM.

Las razones que llevaron a AMLO a mantenerse alejado de la UNAM pueden ser muchas. Quizás sus principales colaboradores le aconsejaron no ir, dándole información imprecisa. Lo que sí es claro, es que López Obrador, siendo un político muy astuto, acertó al pensar que las condiciones de su visita en el 2000 a la Universidad no eran las más favorables, debido a la existencia de grupos estudiantiles que rechazaban la presencia del perredismo en la institución. No se equivocó, al final del mitin hubo golpes y disturbios entre los grupos estudiantiles de ambos bandos. El CGH condenó la visita de los candidatos y por ende trató de boicotear el evento.

A poco más de once años del lamentable conflicto universitario, del que muchos universitarios fuimos corresponsables de una u otra forma, tal parece ser que el monstruo intolerante y violento en el que se convirtió el CGH, mismo que mantuvo a AMLO alejado de la UNAM, se ha reinstalado en una parte del Movimiento de Regeneración Nacional (MORENA).

En las redes sociales principalmente, la mayoría de los partidarios de MORENA son agresivos, intolerantes, violentos y burdos. Parece que equivocan el flanco enemigo. Se hablan y convencen solo a sí mismos y todo aquél que osa criticarlos es objeto de ofensas viles y calumniosas. Incluso de ataques personales. Es comprensible el alto nivel de resentimiento de muchos ciudadanos, pero es inaceptable que desde ciertos niveles de dirección se toleren estas prácticas.

AMLO tiene un grado de rechazo muy alto, especialmente en las clases medias y altas del país, de donde provienen la mayor cantidad de los usuarios de las redes sociales. No es extraño que ocurra esto si los promotores de MORENA son cegeacheros extremistas en potencia, que insultan a quienes disienten de ellos. No dialogan, no razonan, no escuchan, no hablan, no respetan. Solo descalifican y linchan a sus críticos, no importa que provengan de las filas izquierdistas.

No entiendo cómo AMLO y MORENA pretenden ganar las elecciones federales del 2012, si en ciertos sectores de la población sus promotores se la pasan dividiendo y restando apoyos. Lo más grave de esto es que nadie en el equipo de Andrés Manuel ha pretendido detener a estos pseudopromotores. Es más, personajes como los payasos diputados de corte porril, Mario di Constanzo y Gerardo Fernández Noroña, quienes alimentan la intoleracian, presumen constantemente su cercanía y lealtad con el proyecto de López Obrador. En muchos meses, solamente el periodista Federico Arreola ha tratado de deslindar a su amigo AMLO de las prácticas porriles de estos dipuMoshes petistas.

¿Cuántos votos le aportan a MORENA personajes como Fernández Noroña, Di Constanzo y un amplio grupo de ciudadanos resentidos que no hacen más que escupir odio? Estoy seguro que algunas decenas de miles, pero en contra.

Uno de los desafíos de AMLO y MORENA, si quieren ganar las elecciones del 2012, consiste en promover con éxito una imagen democrática, tolerante y respetuosa de la diversidad que caracteriza al país. Convencer a la ciudadanía que su proyecto no se contrapone con las aspiraciones y temores de las clases medias y altas, que son necesarias para ganar una elección. Para lo cual, entre otras cosas, tienen que poner un alto inmediato a la campaña de confrontación permanente que promueven sus seguidores en las redes sociales. Y si eso no es posible, al menos deslindarse de todas aquellas voces que desde el autoritarismo más ruin impulsan negativamente a su líder político.

De otros desafíos que tienen que enfrentar AMLO y MORENA si quieren competir en el 2012, me ocuparé en el siguiente texto. Queda poco tiempo para remontar una tendencia cada vez más desfavorable ante ciertos sectores que son claves en las urnas; sin embargo, es posible hacerlo siempre y cuando se corrija el rumbo. La pregunta que dejo abierta es si AMLO quiere realmente ganar las elecciones o prefiere encabezar una insurrección civil.

Twitter: @bolivarhuertam

viernes, 2 de septiembre de 2011

Juan Ramón de la Fuente: la hora de la Sociedad


Muchas son las incógnitas en torno a la participación en el 2012 de Juan Ramón de la Fuente. El propio ex rector debe ser consciente de que los tiempos políticos se acortan, quizás por eso mantiene su prudencia y evita en lo posible su promoción mediática.
En la antesala de las elecciones federales y locales, algunos critican la supuesta tibieza y aparente falta de definiciones del ex rector o lo apuran a que las tenga. A una parte considerable de estas voces les urge encontrar una figura que los salve del precipicio en el que caen. Ven al ex rector como esa figura y por tanto lo presionan en todos los ámbitos para que se defina lo antes posible; de esta forma comenzarían a utilizar su nombre y prestigio como moneda de cambio en sus componendas. Aquellos que ponen en duda el compromiso de De la fuente con la sociedad, olvidan el complejo pasaje que el propio ex rector enfrentó durante la huelga que convulsionó a la Máxima Casa de Estudios por más de 10 meses. En esa época, el académico utilizó todos los recursos universitarios a su alcance para resolver un conflicto que él no generó, exponiendo su prestigio, trayectoria y, en ocasiones, incluso, su propia integridad personal.
También hay quienes cuestionan el perfil progresista y democrático del doctor Juan Ramón, tal vez porque se ha rehusado a afiliarse a algún partido de “izquierda”. Como si estar afiliado a la izquierda electoral fuera garantía de tener un compromiso de justicia y equidad social. Hoy, la izquierda oficial se halla inmersa en una profunda crisis debido a su cortoplacismo, pragmatismo y trapecismo electoral; también a que reprodujo no pocos vicios priistas como el clientelismo, la corrupción, el nepotismo y la ineptitud. Esto explica en parte que los principales líderes izquierdistas, distanciados de la inteligencia y lucidez, carezcan de propuestas viables y novedosas ante los desafíos nacionales.
En cambio, en sus artículos y conferencias, el ex rector de la Universidad Nacional, sin tener afiliación oficial de izquierda, reiteradamente pone énfasis en la necesidad de mirar al futuro y no le faltan ideas para esbozar soluciones progresistas y democráticas a los diversos problemas que amenazan a la nación. El ex rector es un hombre con una visión progresista y de justicia social.
No obstante las críticas y grillas contra de Juan Ramón de la Fuente, es innegable que su imagen genera confianza y certidumbre en un segmento importante de la ciudadanía, que lo promueve constantemente tanto en redes sociales, como en los medios de comunicación. Es más, en las encuestas que lo mencionan, el ex rector aparece muy bien posicionado, aun sin promoción política de por medio. Su prestigio no está en duda y sus definiciones políticas serán determinantes en el curso de las elecciones federales y locales del 2012.
Al querer discernir sobre las definiciones políticas del doctor Juan Ramón, es imprescindible leer la edición especial de la Revista Proceso del mes de julio, Los Aspirantes; dedicada a él mismo. En ésta, el ex rector destaca la deuda pendiente de los partidos políticos con las opciones no partidistas para acceder al poder público. Sin embargo, la lectura tampoco despejará las interrogantes respecto al papel que el ex rector jugará en las próximas elecciones. Las dudas solo las disipará, en su momento, el propio ex rector.
Desde mi muy particular punto de vista, la eventual candidatura de Juan Ramón de la Fuente, sería la candidatura de la sociedad mexicana, una sociedad excluida de la toma de decisiones nacionales y locales y marginada de la participación política. La candidatura de De la Fuente oxigenaría la asfixiante dinámica de la clase política y revitalizaría la esperanza de muchos sectores hacia un futuro nacional más alentador. Al ex rector le importa el futuro y sus políticas de gobierno mirarían a lo inmediato, aunque en especial hacia el mediano y largo plazo, lo cual perfilaría un cambio radical en la historia política mexicana.
Juan Ramón de la fuente es el primer rector en la época moderna de la UNAM que fue representante de la comunidad universitaria ante el poder público, y no viceversa. De la misma manera, sería un gobernante representante de la sociedad ante la clase política y los poderes fácticos, y no viceversa. El éxito de su eventual candidatura, por sí misma implicaría abrir un boquete en el muro en el que se encuentran blindados los políticos tradicionales, dueños de los partidos políticos.
El doctor Juan Ramón definirá, de ser el caso, el ámbito específico en el que competiría electoralmente. A diferencia de todos nuestros políticos, la ambición no lo desequilibra, por lo que tampoco debe tener prisa en querer ganarlo todo. Por ello, quizás lo más adecuado sería que el ex rector compitiera por el Gobierno de la Ciudad de México. Podría profundizar logros como los derechos sociales y al mismo tiempo reorientaría otros ámbitos que han sido descuidados por el perredismo local.
A la izquierda electoral le conviene que De la Fuente sea su candidato porque ganaría la Ciudad. Las encuestas en las que todos los aspirantes perredistas aparecen muy por debajo de Beatriz Paredes del PRI, los tiene que hacer reflexionar acerca de sus roles poco destacados y sus posibilidades nulas de competir en una elección local tan determinante. Más aun, el candidato presidencial de la izquierda ganaría mucho si los partidos progresistas postularan en el DF al doctor Juan Ramón. Las posibilidades de competirle al PRI crecerían y se evitaría un efecto electoral arrasador, similar al que aplicó el priismo en el EdoMex.
Imagino que una mancuerna AMLO-JRDF significaría una opción que de potenciarse pondría en serios aprietos a la maquinaria electoral priista. Aunque para lo cual, el propio AMLO tendría que cambiar de estrategia, discurso y a varios de sus colaboradores. La clave de esta vía radica en la conformación de un movimiento ciudadano respaldado por estos dos personajes, además de Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Javier Sicilia -entre otros-, que sea capaz de unificar a todas las corrientes y personalidades que simpatizan con una visión de justicia y equidad social y, que pueda airear la cultura política de izquierda por medio de la inclusión de decenas de candidaturas independientes o no partidistas a todos los puestos de elección popular.
La moneda está en el aire. La única certeza que tenemos es que sin la alianza con la sociedad, la izquierda electoral está perdida y puede extinguirse en el 2012.
Twitter: @bolivarhuertam
Texto originalmente publicado en www.sdpnoticias.com

martes, 9 de agosto de 2011

Hacia el Movimiento Ciudadano FuturoMx

¿A quién le importa el futuro? Es una pregunta que formula Juan Ramón de la Fuente en uno de sus notables artículos para el periódico El Universal. En el mismo, el exrector de la UNAM critica la retórica cotidiana de nuestros políticos y gobernantes que van al día, “resolviendo” los mismos problemas de siempre, que serán los mismos en un mes o en varios años.

México está subsumido en la visión cortoplacista y pragmática de su clase política que solo busca mantener, ampliar y eternizar sus privilegios, ofensivos en una Nación en la que, según el informe del Coneval, el número de mexicanos en condición de pobreza se elevó a 53 millones; y peor aún, en la que existen 21.4 millones de menores de edad en esta condición, de los cuales más de la mitad sufre hambre.

Quizás en otros países con una tradición democrática más profunda, tan solo estos datos habrían desatado ya una revuelta popular. Sin embargo, vivimos, como lo dice la talentosa actriz Vanessa Bauche, en un país surrealista, llamado México.

Como los políticos y los partidos no piensan en el futuro nacional, ni lo harán, urge hoy más que nunca, mirar al futuro, pensar, reflexionar y perfilar soluciones a los inmensos desafíos sociales de nuestros tiempos. Hay un proverbio que no tengo idea de donde provenga, que dice más o menos así: ‘No basta decir la verdad; hay que decirla a alguien que pueda hacer algo con ella’. Pregunto entonces quién puede mirar al futuro y demandar otro rumbo, antes que sea demasiado tarde.

La respuesta no radica en héroes o salvadores nacionales, por muy brillantes y comprometidos que estos sean. La respuesta está en la ciudadanía, en nosotros mismos. Ni Juan Ramón de la Fuente, Cuauhtémoc Cárdenas, Andrés Manuel López Obrador o Javier Sicilia, por sí solos podrán cambiar el rumbo nacional, sin que un movimiento ciudadano, que mire al futuro, los respalde. Es tiempo de los ciudadanos.

Hace meses, un grupo de universitarios nos dimos a la tarea de convocar a ciudadanos y ciudadanas, que en cada uno de sus ámbitos han resaltado por su trabajo y su compromiso social, para explorar las posibilidades de dicho movimiento ciudadano. Los tiempos han sido complejos y ahora son muy cortos, por tanto, la paciencia y el cuidado son  oro puro. En este sentido, estoy en condiciones de hacer público y poner a consideración de mis lectores la siguiente propuesta, preliminar, que tendrá que ser enriquecida antes de ser suscrita y respaldada por decenas, centenas, quizás miles de mexicanos, en el país y en el exterior, que buscamos un futuro digno para nosotros y nuestros queridos hijos, los hijos de la patria. Esta propuesta la puede encabezar un grupo plural de personalidades comprometidas con una visión progresista y democrática, de justicia y equidad social. Seguiré con detalle sus comentarios.

PROPUESTA DE LLAMAMIENTO A LAS Y LOS MEXICANOS

Considerando que:


- México atraviesa por una grave crisis en la que destaca la ausencia de un proyecto nacional que responda a la agenda de pendientes nacionales y otorgue certidumbre a largo plazo. A pesar de la alternancia política, el país aun se encuentra alejado del estado de derecho, de la igualdad de los ciudadanos ante la ley, de las oportunidades para un futuro digno, de la confirmación del estado laico y del estímulo a las capacidades nacionales que se requieren ante la intensificación de la competitividad internacional.

- En esta circunstancia, se expresan signos inquietantes de que los partidos políticos insisten en hacer evidente su resistencia a la renovación interna, muestran una inconsistencia ideológica, que explica su cortoplacismo y trapecismo electoral, el rezago de sus programas y la ausencia de una ética política para conducirse y gestionar el aparato público. A su vez, la clase política ha garantizado a las élites de sus partidos, el control de quién, dónde y cuándo, tiene derecho a ejercer el más elemental de los derechos políticos ciudadanos garantizados por nuestra Constitución: el derecho a ser votado. El resultado está a la vista: quienes ocupan cargos de elección popular no responden a la ciudadanía sino a las cúpulas partidistas, a cuyas instrucciones responden.

- Frente al fracaso del ejercicio de la política en todos los niveles y órdenes de la vida nacional y local, los problemas de la ciudadanía han quedado en segundo plano. Más grave aún, es la ausencia de un proyecto nacional que enfrente con inteligencia los retos y dilemas que amenazan el futuro de nuestro país: la seguridad pública y la procuración de justica en apego a la ley y con equidad; las oportunidades de empleos dignos y de una seguridad social a la altura de la posición económica de México; el diseño e instauración de un estado que responda a un nuevo federalismo, que erradique los privilegios e imponga cargas impositivas equitativas, progresivas y que alienten la producción tanto como la protección de los desvalidos; una política social que además de proteger contribuya a la inserción social y la competitividad.

- Uno de los requisitos elementales para iniciar el reordenamiento del país y de la Ciudad de México, radica en la llegada de nuevos talentos a los cargos públicos, dotados de visiones que enriquezcan el horizonte y de capacidad política para lograr los acuerdos que den salida a los desafíos del país. Por tanto, las candidaturas independientes son una vía para la oxigenación y renovación de la política, permitiendo que emerjan, con creatividad, propuestas, proyectos y habilidades que posibiliten un proyecto de nación y ciudad/capital que brinde un futuro digno para todos y todas.

Proponemos:


- Impulsar candidaturas independientes, para las elecciones federales y locales del 2012, postuladas por los partidos políticos nacionales progresistas con registro. Para lo cual demandamos que estos otorguen a ciudadanos no partidistas el 50% de las candidaturas en todos los niveles y cargos de elección popular, en el marco de su reglamentación interna. Consideramos que el eventual fracaso de la Reforma Política no impide ni cancela la inclusión de estas candidaturas.

Convocamos a un Junta Ciudadana que defina el Plan de Acción a seguir y elabore un Programa Ciudadano de Gobierno, de acuerdo a los siguientes ejes:

- Combate a la corrupción e impunidad política.
- Combate a los poderes fácticos y monopolios.
- Impulso de derechos políticos plenos para los ciudadanos.
- Impulso de derechos sociales universales.
- Impulso de una economía solidaria y competitiva.

Twitter: @bolivarhuertam

lunes, 25 de julio de 2011

Pensar en el otro (II)

Agradezco a mi amigo Javier Ruiz por enriquecer este espacio, que generosamente me han brindado el Periódico Digital y su directora, la periodista Magaly Herrera

Hace tiempo escuché una historia muy curiosa. En la facultad de ingeniería aeronáutica de una prestigiosa Universidad de Estados Unidos, un profesor convocó a sus mejores estudiantes a analizar la aerodinámica del abejorro. Estudiaron con detalle las partes de su cuerpo, sometieron al abejorro a algunas pruebas y analizaron las características de su fisonomía. Después un análisis riguroso, llegaron a la conclusión que era imposible que este insecto volara, debido a su pesado cuerpo, sus alas muy cortas, su visión torpe, y fundamentalmente a su estructura corporal que lo hace un insecto poco o nada aerodinámico.

Con estas conclusiones, los alumnos fueron a ver a su profesor pidiendo una explicación lógica del porqué el abejorro puede volar si de acuerdo a la teoría aerodinámica moderna, es imposible que lo haga.

El profesor encogió sus hombros y contestó “El abejorro vuela, porque todo esto que ustedes y yo hemos estudiado y conocemos, probablemente el abejorro lo ignore, y más vale que mejor lo siga ignorando”.

Esta historia que seguramente se trata de un mito o una leyenda es muy aplicable a lo que sucede en México. En el país lleva gobernando un sistema intocable que ha generado durante más de 80 años, crisis económicas, crisis políticas, crisis morales y todo tipo de crisis posibles.

El país tiene alrededor del 50% de su población en extrema pobreza, tiene uno de los índices más altos de corrupción en el mundo, 99 de cada cien de los delitos que se cometen permanecen impunes, la media educativa es del cuarto año de primaria, solo el 1% de los municipios cuentan con una librería pública, el sistema de seguridad social y médica es uno de los peores del mundo, etc. Y yo me pregunto, igual que se preguntaron esos estudiantes, cómo es posible que ocurra algo que en teoría es imposible. ¿Por qué ese sistema sigue operando y ganando elecciones? ¿Cómo es posible que en el país no haya habido ningún levantamiento social exitoso reivindicando sus derechos?

Dicen que lo que no se conoce, no se extraña y en México lo único que conocemos es lo que ya sabemos, y lo hemos visualizado como algo normal. Entonces lo anormal, como la inseguridad, la corrupción, el bajo nivel educativo, las pésimas infraestructuras, el discurso pobre y neófito de nuestros políticos, la injusticia e impunidad, la muy difícil distinción entre la “derecha” y la “izquierda”, el desequilibrio de poderes, el gobierno que beneficia siempre a las 32 familias que controlan el capital en el país, que los políticos se hagan multimillonarios, la transa, la mentira y el cochupo, y más, son algo normal. Lo anormal es normal y lo que debería ser normal es una ilusión.

Las elecciones del pasado fin de semana reafirman estas conclusiones. Ganó el PRI no por sus resultados, ni por su inteligencia, mucho menos porque haya cambiado. El PRI sigue siendo el mismo dinosaurio de antes. Ganó el PRI, en parte, porque el PAN y el PRD han demostrado ser iguales o incluso peores. Es lógico, pues estos partidos son los cavernícolas que alimentan al dinosaurio que sigue ahí. El PRI ha sido el principal causante de la precaria situación actual, que por si fuera poco el PAN vino a profundizar. El problema es que no hay opciones y el propio sistema se ha encargado de que no las haya. Una muestra de ello es la cancelación de las candidaturas ciudadanas y la reforma política para las elecciones del 2012.

Vivimos bajo la premisa de una gran contradicción. Así como la teoría indica que el abejorro no puede volar y vuela, nuestra sociedad y nuestro país en teoría no podría aguantar más y al parecer no solo aguanta más, sino que masoquistamente parece que puede aguantar cosas peores, como el regreso del PRI.

Si aplicáramos la respuesta del profesor a sus alumnos, sobre el misterioso vuelo del abejorro, no habría nada más que decir. El país no debería caminar así, pero camina, así que lo mejor es que nadie sepa nada de lo que ocurre y que nunca nadie los sepa. Punto final. Pero no es el caso, porque los signos históricos económicos, sociales y culturales predicen que las sociedades no funcionan así.

Pensemos entonces como el “pueblo”, pensemos en el “pueblo”, aquel que el MORENA, de AMLO, dice que puede salvar al “pueblo”. Ese “pueblo” o le dio la espalda al “pueblo”, o, como el abejorro irracional, en verdad no está enterado de lo que ocurre en el país. La respuesta es simple. El problema de fondo es que el pueblo no está educado. Y un pueblo sin educación es fácilmente manipulado. Sobre todo si consideramos que la principal labor educativa nacional la realizan por un lado el SNTE de Elba Esther Gordillo y por otro, las televisoras, TV Azteca y Televisa.

Lo increíble en toda esta historia es que tanto priístas como Enrique Peña Nieto, o panistas como Alonso Lujambio, así como perredistas como Marcelo Ebrard, no solo le guiñen el ojo a la profesora Gordillo y las televisoras, sino que están abiertas, dispuestas y obligadas a negociar con ellos. Así, sin más.

Por tanto, la urgente convocatoria a un pacto progresista nacional tiene que excluir a aquellas voces que explícita o implícitamente están dispuestas a pactar con estas fuerzas oscurantistas que tanto daño hacen a la nación. Por fortuna aún hay políticos activos y pasivos que mal que bien han construido su legitimidad, presencia y fuerza nacional sin requerir de los favores o compromisos de estas lacras de la sociedad.

Al igual que el abejorro, el sistema político mexicano reúne todas aquellas características para que no siga gobernando, sin embargo, gobierna. Pensar como el otro, pensar como el pueblo, común y corriente, también pensar como los poderes fácticos que nos gobiernan, nos llevará a encontrar las salidas a esta casi infinita crisis de la que seguramente tarde o temprano vamos a salir.

Javier Ruiz en Twitter: @JrJr2011

Bolívar Huerta en Twitter: @bolivarhuertam

Pensar como el otro (I)

Hace tiempo leí un texto que reprodujo una revista de la Universidad Nacional en el que un escritor judío víctima del holocausto nazi, cuyo nombre no recuerdo, reflexionaba a fines de los años ochentas sobre las razones que llevaron a los alemanes a cometer los delitos de lesa humanidad, ya conocidos. La conclusión del escritor era muy simple, sin pretender justificar los abusos del nazismo, pedía llevar a cabo un complejo ejercicio intelectual para ponerse en los pies del otro y así, pensar como el otro.

En el mismo texto el escritor, en conclusión, invitaba a todos los actores políticos, de uno y otro bando, involucrados en el histórico conflicto de los territorios palestinos, a que hicieran un esfuerzo por pensar seriamente como sus adversarios; asegurando que dicho ejercicio abonaría el entendimiento y abriría la luz para una negociación afortunada que terminara con años de violencia y guerra en la zona.

Dicha reflexión me vino a la memoria a raíz del diálogo convocado por el poeta Javier Sicilia, en el que dio voz a muchas víctimas de la guerra que no la han tenido, ante el inepto Felipe Calderón, presidente de los cuarenta mil muertos, mismo que provocó la ira de diversos grupos de extremistas tanto de derecha como de izquierda. En otra ocasión profundizaré mi visión en torno al esfuerzo significativo de Sicilia, pero en esta ocasión quiero referirme al necesario ejercicio que los mexicanos debemos de hacer inmediatamente con el fin de abonar en el entendimiento y la concordia ante la grave crisis política nacional: pensar como el otro.

Pensar como el otro es una propuesta que solo puede ser ejercida desde una visión de izquierda, es decir, con justicia y equidad. Aunque a decir verdad hoy son escasos los políticos tradicionales “izquierdistas” que pudieran llevarla a cabo. Tiene razón mi amigo Javier Ruiz, mexicano radicado en España, cuando dice que “la izquierda mexicana debería estar inclinada al pensamiento filosófico, intelectual, cultural, social, equitativo y no al pensamiento vacío, vulgar, de choque, de discordia o de ignorancia” -ver mi artículo sobre Fernández Noroña-. Por ello, es pertinente que la Izquierda Emergente llene el vacío intelectual que ha dejado el pragmatismo político del perredismo y su mirada pseudoizquierdista.

Pensar como el otro nos puede servir para guiar un nuevo camino de diálogo, entendimiento y razonamiento como sociedad. Sobre todo en momentos de un deterioro importante en las relaciones sociales. Es urgente escuchar más y descalificar menos, razonar más y enjuiciar menos, aportar ideas más y ser borregos aplaudidores menos. Esto no significa de ninguna manera renunciar a las críticas o evitar las discrepancias; simplemente es un llamado de conciencia en torno a nuestro papel como individuos dentro de una sociedad tan plural, diversa y disímbola como la que tenemos.

Pensar como el otro es vital en tiempos en los que los políticos y quienes conducen la nación solo piensan para sí mismos, se enriquecen a sí mismos y únicamente pretenden reciclarse a sí mismos de uno a otro puesto de elección popular. Y me refiero a toda la clase política, incluida la perredista, que a mi juicio es igual de corrupta e inútil que la de centro o la de derecha. Pensar como el otro también se utilizaría para saber distinguir el polvo de la paja y quitar la máscara a los ruines del presente que buscan su satisfacción individual.

Pensar como el otro sirve para explicarnos los complejos pilares en los que se sostiene una sociedad devastada por la corrupción, la negligencia y la ineptitud de sus gobernantes en complicidad con los poderes fácticos que cada día acumulan una deuda mayor con la nación y la ciudadanía. Pensar como el otro para predecir sus movimientos y estrategias, guiadas por la irracionalidad y el oscurantismo más atroz y obsoleto.

Pensar como el otro significa descifrar los nuevos sitios en los que puede residir una nueva sociedad, democrática, armoniosa y avanzada intelectual y éticamente. Hoy más que nunca se requieren ideas frescas para resolver los problemas que en el mediano y largo plazo amenazan considerablemente el proyecto nacional: educación, energías, pensiones, salud, medio ambiente, empleo, productividad, movilidad, economía social, etc.

Pensar como el otro es imprescindible para evitar que el priísmo y su cultura mediocre, individualista y cortoplacista, regresen al poder presidencial, que quizás nunca perdieron del todo. Tenemos que llegar a las entrañas de esa anti-cultura para combatirla y erradicarla de una vez por todas de nuestra conducta cotidiana.

Pensar como el otro es necesario para ganar las elecciones del 2012 porque simplemente tenemos que convencer a millones de mexicanos que no solo no piensan como nosotros sino que tampoco entienden que lo que este país requiere para cambiar el rumbo es un gobierno progresista que preserve el bien común y gobierne para tod@s.

Pensar como el otro no significa ser como el otro; al contrario, pretende ponerse en los pies del otro para entenderlo desde un ámbito de inteligencia y razonamiento puros, y así neutralizar la polarización, el encono y la división en la que tristemente se halla inmersa nuestra sociedad. Podemos ganar el futuro convenciendo, sumando y multiplicando, dando certezas de que no somos como ellos, de que no somos como el otro.

Pensar como el otro puede traer la luz en los momentos más oscuros en la era que nos toco vivir. Es un deber imaginar que llegaremos a las espléndidas ciudades que hemos soñado siempre.

Twitter: @bolivarhuertam

miércoles, 15 de junio de 2011

La Ciudad de México, a luz y sombra

El fuego mismo de los dioses día y noche nos empuja a seguir adelante.
¡Ven! Miremos los espacios abiertos, busquemos lo que nos pertenece, por lejano que esté. Hölderlin.

La Ciudad de México es la entidad que a lo largo de la historia nacional ha acogido los sucesos y momentos que dieron forma al país en el que vivimos. Quizás los movimientos sociales y políticos que han tenido lugar en la capital mexicana, hicieron a su sociedad civil la más crítica y participativa de México.

Prácticamente todos los indicadores de desarrollo ubican a la Ciudad de México como la entidad con menos desventajas económicas, sociales y culturales respecto a sus pares en el país. A pesar de todo, la Ciudad de México sigue concentrando las mejores opciones, a nivel nacional, de desarrollo en el ámbito educativo, cultural, deportivo y de negocios, por citar solo unos ejemplos. Asimismo es la casa de millones de ciudadanos de otras entidades del país, que día a día o permanentemente encuentran en nuestra ciudad el espacio para trabajar, estudiar o recrearse.

Nuestra capital es un referente internacional, pues forma parte de las llamadas megalópolis, que en el futuro serán fundamentales en el desarrollo de los países. Prácticamente todos los países emergentes, como India, Brasil, China o Rusia, tienen ya megalópolis que son detonadoras de su desarrollo.

La libertad, la tolerancia, la equidad y la justicia son valores que forman parte del ideal colectivo cotidiano de los habitantes de la Ciudad de México. El gobierno local ha tenido que reivindicar estos y otros postulados más. Durante los últimos quince años el voto por los candidatos de la izquierda electoral ha sido mayoritario. La Ciudad de México es una ciudad orgullosamente progresista y liberal, es decir, de izquierda.

Según Alberto González, un gran amigo, editor del periódico Publimetro, históricamente el voto de los capitalinos ha sido un voto anti-PRI, no solo en los últimos quince años; en las últimas décadas del siglo pasado en esta entidad el PRI obtuvo su votación más baja respecto a las demás entidades.
Hace 5 años sería impensable pensar en el retorno del PRI al gobierno de esta ciudad. Hoy, esta posibilidad es latente. Así lo señalan múltiples encuestas y en corto lo aceptan integrantes de la burocracia perredista. 

Más allá de enumerar los riesgos de que esto suceda y aunque muchas voces señalan que el PRI volvió a la capital con la llegada de Marcelo Ebrard, al GDF; es preciso atender las razones del hartazgo de la población hacia el gobierno del PRD.

Debido a las omisiones en los gobiernos de Cuauhtémoc Cárdenas y López Obrador, aun persisten muchos de los lastres históricos de la ciudad. Sin embargo, la labor de Ebrard al frente del GDF ha recrudecido muchos de éstos.

Si bien son numerosos los problemas que aquejan a la Ciudad, como el caos vial generado por las obras sin planeación, o la falta de autoridad que provoca que ciudadanos no cumplan la ley, o la existencia de una policía capitalina ineficaz y cavernícola, o el uso clientelar y electorero de programas sociales, por mencionar algunos; hay uno en particular que se ha mencionado consistentemente y que merece la mayor de nuestras atenciones: la corrupción política.

Existe una anécdota en la que un diputado local chiapaneco increpa al Gobernador del Estado, acusándolo de asesino. El Gobernador le revira pidiéndole pruebas, a lo que el diputado brillantemente le responde: lo acusé de asesino, no de pendejo.

El problema es que los políticos capitalinos abusan de su derecho a la pendejez porque dejan muchas huellas de sus actos ilegales. Las denuncias de corrupción en todos los niveles del GDF en medios de comunicación nacionales son crecientes. A raíz de mis textos anteriores muchas voces señalaron múltiples ejemplos de la corrupción local. Aquí menciono algunos de las denuncias más sobresalientes que me hicieron llegar:

1.- En Tlalpan, el exdelegado Guillermo Sánchez, hoy diputado local, presidente de la Comisión de Desarrollo e Infraestructura Urbana, utiliza un prestanombres para adquirir propiedades en la delegación, particularmente en la colonia La Fama, de donde es originario. El mismo diputado, utiliza su cargo en la ALDF para autorizar permisos y regularizar lo que le conviene. Inexplicablemente el exdelegado es dueño disfrazado al menos de una gasolinera, un hotel y algunos minisupers de la carretera al Ajusco.

2.- El delegado actual de Tlalpan, Higinio Chávez, pide diariamente a los supervisores de establecimientos mercantiles una cuota de más de 10 mil pesos. El mismo delegado, por 40 mil pesos, autoriza licencias ilegales a todo tipo de comercios. Misma situación que ocurre en la delegación Álvaro Obregón.

3.- En la delegación Venustiano Carranza, la diputada federal Esthela Damián, quien por cierto usa guaruras, vende discretas plazas de trabajo en la delegación por una cuota que oscila entre los 30 y 40 mil pesos.

4.- En la Secretaría de Educación local, uno de sus coordinadores generales, Xiuh Tenorio, muy cercano al secretario Mario Delgado e hijo político de Elba Esther Gordillo, subcontrata con jugosas cantidades de dinero a sus propias empresas, en las que desde luego no figura.

5.- El propio Secretario de Educación; Mario Delgado, candidato a modo de Marcelo Ebrard para sucederlo, tiene un espacio diario en TV Azteca. Se sabe que a cambio la familia de Salinas Pliego recibirá un predio en Azcapotzalco para construir la Arena de la Ciudad de México.

6.- El Gobierno de Marcelo Ebrard pretende construir la plaza Mariana, en la GAM, cerca de la Basílica de Guadalupe; en donde diversas empresas de desarrollo inmobiliario planean un nuevo corredor turístico, desplazando a los pequeños comerciantes. El negocio de las minitiendas Bodegas Aurrera, que han proliferado en los últimos dos años, afectando también a sencillas tiendas de abarrotes, se identifica con familiares del Jefe de Gobierno.

Podría citar muchas más de las denuncias que ciudadanos me han hecho llegar a lo largo de las últimas semanas. Sin embargo, es nuestro deber documentar debidamente las denuncias y dar seguimiento a cada una de las mismas, sobre todo pensando en el 2012. Por lo cual ofrezco mi blog personal para recibir todo tipo de información con respecto a la corrupción política en la Ciudad de México. La dirección electrónica es: http://hayquepensarenelfuturo.blogspot.com/

Es deber de los capitalinos y de los ciudadanos de otras entidades defender a la Ciudad de México como un espacio libre, democrático y tolerante. Quizás así, en el mediano y largo plazo otras ciudades se puedan convertir en espacios similares. No permitamos que el PRI, regrese oficialmente al GDF. La Ciudad es nuestra, nos pertenece.  ¡Vamos a buscarla, vamos a ganarla, vamos a limpiarla!

Pd. Felicito a una talentosa y comprometida amiga de la UANL, porque hoy se gradúa. A ella, Emma Fernández le he dicho que la Ciudad de México es la entidad que le ofrece mejores opciones de desarrollo profesional y humano. No me gustaría defraudarla.


miércoles, 1 de junio de 2011

Carta abierta a Marcelo Ebrard

Hace varias semanas el científico René Drucker publicó, en La Jornada, una carta abierta para ti. En la misma, si bien reconocía tu buen desempeño en general, te cuestionaba duramente en torno al caos generado por la mala planeación de las obras en la Ciudad de México. Recibió una llamada de un colaborador tuyo para apaciguar los ánimos y todo quedó ahí.

Si la trayectoria y el reconocimiento del doctor Drucker no sirvió de mucho para obtener una respuesta satisfactoria a sus planteamientos, dudo que un simple ciudadano común y corriente, como yo, siquiera reciba una llamada. No obstante me parece pertinente escribirte esta carta.

1.- En la elección interna para decidir al candidato a Jefe de Gobierno del PRD en las elecciones del 2006, secundé la propuesta de AMLO para que tú fueras el elegido. En las elecciones federales también voté por ti y por los candidatos del PRD. Después del proceso electoral participé con diversos académicos y científicos en el llamado grupo de los Matemáticos –aunque solo había uno de ellos-, que, tras encontrar comportamientos improbables de los conteos de la elección federal, puso en duda la veracidad de los resultados electorales; participación que significó que a la postre compartiéramos créditos en el excepcional video de Luis Mandoki, Fraude México 2006.

2.- Al finalizar la gestión de Axel Didrikssón al frente de la Secretaría de Educación del GDF, a fines de 2009, te hice llegar sendos textos en los que alertaba y criticaba los procedimientos antidemocráticos y autoritarios del personaje, por cierto de dudosa trayectoria, que asumió dicha secretaría. La llegada de tu íntimo amigo Mario Carrillo Huerta, significó una regresión educativa y política en tu gobierno. En ningún caso obtuve respuesta. Un gobierno con aspiraciones democráticas no puede dejar de atender comunicados de la ciudadanía.

3.- Es un acierto tuyo profundizar los apoyos sociales que le han dado forma a los gobiernos perredistas en la Ciudad de México. Por tanto, te felicito por haber impulsado el Programa Prepa Sí, para que los estudiantes de Bachilleratos públicos puedan continuar y terminar sus estudios. No tengo dudas que es un programa que mejora la eficiencia terminal en este ciclo educativo, que es el primer cuello de botella para los jóvenes. También respaldo tu apoyo a favor de los derechos de las minorías y tu compromiso para rescatar el centro histórico.

4.- Sin embargo, me preocupan muchos signos de tu gobierno que por lo menos sugieren una esquizofrenia política, es decir una doble moral o una incongruencia. Tu discurso izquierdista y tus planteamientos sobre la equidad y la justicia social son profundamente contrastantes con acciones y  conductas de tu administración tales como las siguientes:

En primer lugar, de acuerdo a algunos de tus colaboradores, tus reuniones con el gabinete local son cada vez menos frecuentes; en cambio, las reuniones que tienes con los Secretarios que te son afines se han convertido en el espacio en donde se toman las decisiones trascendentes de tu gobierno. Asimismo los recursos extras o excedentes de la administración local favorecen a éstos. Es delicado, pensando en tus aspiraciones presidenciales, saber que eres un gobernante que administra la Ciudad solo con sus incondicionales y que no respetas la institucionalidad del GDF. Tema aparte es el perfil tecnocrático, antisocial y despótico de tus amigos funcionarios. Ellos sí provienen del viejo DDF.

En segundo lugar, es evidente que la corrupción política se ha agudizado en tu gobierno. Por citar un solo ejemplo, en la ALDF los diputados manejan partidas secretas, nóminas apócrifas, colaboradores fantasmas, gastos no comprobables, etc., que debieran ser auditados por tu administración y que no se hace, quizás para no confrontarlos. En las delegaciones políticas cada vez más aparecen en los medios de comunicación denuncias por diversos actos de corrupción y tu gobierno no se pronuncia ni toma cartas al respecto.

Tengo una duda razonable en torno al financiamiento de la Fundación Equipo, cuyo responsable fue el Jefe de tu Oficina, durante varios años.  Y la relaciono con tu afán y necedad por imponer obras a discreción, sin planeación y aun con la oposición de amplios sectores de la población. Entonces, ¿cuál es el objetivo de las mismas? Imagínate, tan solo en 2011, los 30 mil millones de pesos que gastará el gobierno local en obras, generarían un diezmo de 3 mil millones de pesos, nada despreciables para la carrera presidencial.

En tercer lugar, es altamente notorio que la mayor parte de los recursos del GDF están orientados en tu promoción personal y en la promoción de ¿tu sucesor a modo?, el secretario de Educación local Mario Delgado Carrillo, quien dejó la Secretaría de Finanzas, para heredar el puesto que ocupó algunos meses su tío Mario Carrillo. Caso aparte merece el tema educativo, en manos de un ignorante en temas de la educación apoyado por un incondicional de Elba Esther Gordillo, el ex diputado del PANAL, Xiuh Tenorio, eso sí con todo el dinero del mundo para operar sus programas, muchos de ellos unos disparates. Pero como escribe Michael Ende “esta es una historia que debe ser contada en otra ocasión”.

En cuarto lugar, tu pragmatismo extremo es alarmante. Tu funesta alianza con la decadente Elba Esther Gordillo y tu apoyo a las alianzas del PRD con el PAN, entre otras, muestra que no has abandonado del todo tus verdaderos orígenes políticos, al lado de un personaje históricamente oportunista y corruptor de cuadros políticos, que rompió con el priismo porque su ex jefe Carlos Salinas de Gortari no lo nombró su sucesor. Para ustedes, el fin justifica los medios, por ello colaboradores tuyos, hoy despachan en gobiernos como el de Puebla, aliado y supeditado a Televisa.

5.- Debido a lo anterior, no tengo la certeza de que vayas a jugar limpio en el trascendente y conflictivo proceso interno para elegir candidatos de la izquierda electoral a la Presidencia y a la Jefatura de Gobierno en el 2012. Me parece que eres capaz de recurrir a las peores prácticas para desbancar a AMLO, a quien le debes toda tu carrera política en la “Izquierda” y para imponer en el GDF a alguno de tus pequeños pollitos, Mario Delgado y Alejandra Barrales, sin talento, inteligencia social ni carisma.

El dinero, la promoción mediática y las alianzas con dios y con el diablo, no bastan para que alcances los logros de AMLO. Entre tú y él hay una diferencia abismal en organización, trayectoria, congruencia y capacidad. Aun cuando pagues encuestas que te favorecen, tienes nulas posibilidades de competirle a Peña Nieto, pues eres similar a él. Es más, tú solo no puedes ganar ni la Ciudad de México, mucho menos la República Mexicana.

6.- Reconozco que en la intimidad deseo equivocarme y quiero hacer caso a mis amigos cuando me dicen que pese a todo, tú no vas a repetir la historia de tu líder moral Manuel Camacho, rompiendo con el PRD para aliarte a Peña Nieto. Las tentaciones autoritarias florecen, en este país subsumido en la crisis moral de sus políticos. Confío en mis entrañas que sabrás moderar tus ímpetus de poder, y si toda tu vocación democrática es real sé que podrás esperar otros tiempos mejores para tu causa.

Estoy convencido de que tu lugar en el 2012 es ayudar a que la Izquierda haga un papel digno, haciendo campaña en favor de AMLO para la Presidencia y de un candidato no partidista para el GDF. Compitiendo por una senaduría puedes contribuir a este fin. Te doy el beneficio de la duda y en este camino te ofrezco mi apoyo.

Twitter: @bolivarhuertam

Texto publicado en: http://periodicodigital.com.mx/blogs/bolivar_huerta/