Diagnóstico El PAN fracasó en el gobierno y sin ninguna duda su debacle hacia el 2012 es inevitable e irreversible. El penoso paso de Vicente Fox por los Pinos, sentó las bases del fracaso moral y político de la derecha mexicana. Con Felipe Calderón, presidente del desempleo y la muerte, terminaron por sepultarse las aspiraciones de una agrupación histórica que perdió el rumbo, los orígenes y postulados que le dieron esencia durante muchos años.
Si el PRI gana las elecciones presidenciales, entonces enfrentaríamos una derrota histórica de la sociedad mexicana que constituiría una gran regresión política. El autoritarismo y la represión, signos del priismo de ayer y hoy, se agudizarían, lo cual poco abonaría para contrarrestar el deterioro social y político que padecemos.
La historia no miente: con el PRI o el PAN en la Presidencia de México no hay futuro posible para nuestra nación. La continuidad de este régimen obsoleto va a agudizar la crisis estructural, generando una ruptura social que puede rebasar los límites de la legalidad y la paz. Para evitar un conflicto social de esta naturaleza y de erradicar los graves lastres nacionales, los destinos nacionales deben ser dirigidos por una Izquierda emergente.
¿Qué izquierda merece gobernarnos? Una Izquierda emergente, no la del PRD, instituto político con una visión cortoplacista y pragmática que camina a su pronta extinción. Como no existen las candidaturas independientes, seguramente éste, más el PT y Convergencia, tendrán que ser los vehículos para que la Izquierda emergente compita y gane el 2012.
El a, b, c, del triunfo de una Izquierda emergente.
¿Cuál es el camino para que una Izquierda emergente triunfe en las elecciones del 2012? Tres son los pasos que hay que dar en esta dirección, mismos que definirán a esta Izquierda emergente.
a) La alianza con la Sociedad.
Hace muchos años el PRD fue capaz de convocar a sectores de la comunidad intelectual, artística y académica, así como a agrupaciones y movimientos sociales con demandas primordiales. Hoy, el PRD seguramente no convoca ni a las familias enteras de sus dirigentes o subsidiarios, salvo a aquellos que se benefician con sus dadivas y programas clientelares.
La Izquierda emergente tiene que promover un Pacto Progresista que sume a voces con presencia fundamental en la sociedad, tales como: el movimiento por la paz con justicia y dignidad, que encabezan Javier Sicilia y Emilio Álvarez Icaza; las redes civiles que pugnan por candidaturas independientes, impulsadas, entre otros, por René Drucker, y la corriente ciudadana que promovió en 2009 el voto nulo, en la que Rosa Albina Garavito y Sergio Aguayo, son actores claves. Pero además tiene que sumar a activistas ciudadanos que claman por justicia y equidad en sus respectivos ámbitos: Purificación Carpinteyro, Sanjuana Martínez, Miguel Ángel Granados Chapa –en medios de comunicación-; Axel Didriksson, Hugo Aboites, Hugo Casanova –en educación-, y Mardonio Carballo, Vanessa Bauche y Daniel Giménez-Cacho –en cultura-, entre otros.
Sin embargo, para lograr sumar a estas voces es indispensable moderar el discurso de autoengaño, en el que “la tragedia nacional es responsabilidad única de la mafia política de derecha que nos gobierna”; lo cual es discutible debido a que la burocracia izquierdista ha contribuido en la profundización de esta crisis.
Además, los partidos de la izquierda deben hacer un sacrificio enorme, dejando que estas voces de la sociedad compitan, con su registro, por cargos de elección popular. El PRD, específicamente, hace tiempo acordó que el 50% de sus candidaturas fueran para candidatos no partidistas. Esta fórmula tiene que repetirse en 2012. Sin embargo, esto no parece tan cercano debido a que las mafias y tribus que son dueñas de los partidos se van a oponer; pero si se aferran, pues a ver quién les da su voto, nosotros no.
b) Nuevo discurso, nuevo programa.
Es altamente notorio el alejamiento de los sectores de la inteligencia nacional con los partidos de la izquierda. Como ya he argumentado con anterioridad, la inteligencia se apartó de la burocracia política izquierdista. Es muy grave que los dirigentes perredistas en todos sus niveles, y no se diga de los partidos satélites, sobresalgan por su ignorancia y falta de ideas.
Por tanto, la Izquierda emergente tiene que reunir a los talentos que pueden fundamentar un debate que perfile los caminos viables que den solución a problemas nacionales. Conformando, así, un Nuevo Programa de Gobierno, en el que de manera eficaz y sencilla se aborden propuestas en pro de la seguridad, el desarrollo sostenible, el medio ambiente, las energías alternativas, la educación, la salud, la movilidad, el empleo y el desarrollo productivo.
Las promesas de gobierno centradas en cien o seis mil propuestas, muestran una falta de conocimiento de la problemática nacional y sin ninguna duda son parches que buscan tapar las grietas profundas que amenazan con desgarrar irreversiblemente a nuestra nación.
c) Candidatura fuerte y sólida al GDF.
La elección presidencial pinta muy complicada. El deterioro de la izquierda institucional ha abierto la puerta para que el PRI amenace con volver a Los Pinos. No es motivo de este texto reflexionar en torno al mejor candidato presidencial de la izquierda. Aunque evidentemente el nivel de organización es clave para competir, en este sentido, MORENA ha logrado un trascendente avance. Sin embargo, estas redes por sección electoral no serán suficientes para ganar.
El impulso que daría a la lucha presidencial una candidatura fuerte y sólida de la Izquierda emergente, para el gobierno de la Ciudad de México, no solo evitaría que el efecto Peña Nieto termine por arrancar el GDF a la izquierda electoral, sino que fundamentalmente contrarrestaría de manera significativa la supuesta avalancha electoral a nivel nacional que esperan los priistas y que no es imposible de darse.
Esta candidatura fuerte y sólida de la Izquierda emergente solo puede ser encabezada por un par de ciudadanos no partidistas, un hombre y una mujer. La mujer, Carmen Aristegui, desafortunadamente se ha descartado en reiteradas ocasiones; y el hombre, Juan Ramón de la Fuente, después de agosto tomará una decisión en torno al proceso electoral del próximo año.
Si las tribus perredistas se obstinan en imponer a sus candidatos pequeños, como Carlos Navarrete, Alejandra Barrales, Mario Delgado o Ricardo Monreal, no solo van a perder el GDF sino que serán responsables de que el candidato a la Presidencia se hunda en una derrota estrepitosa. De los precandidatos de las mafias, parece que Martí Batres es el único consciente de este grave riesgo.
Conclusión
La izquierda emergente puede ganar las elecciones del 2012 y la izquierda institucional tiene que ayudarle, cambiando radicalmente el rumbo errado que la ha caracterizado en los últimos años. El Pacto Progresista tiene que tender un puente entre ambas izquierdas. De lograrse este fin, México tendrá un futuro digno. Si la izquierda institucional va sola, caminará a la derrota segura: el EdoMex será el ejemplo de ello.
El cortoplacismo de la clase política mexicana, que permea a todas las expresiones partidistas, tiene al país en una crisis social y estructural sin precedentes. Es impostergable que l@s ciudadan@s nos demos a la tarea de pensar y construir el futuro con inteligencia, frescura y compromiso. El porvenir de nuestr@s hij@s es nuestro objetivo más vital aunque sea altamente complejo. Hay que pensar en el fututo para consolidar los pilares de una nueva sociedad y una nación democrática en plenitud.
miércoles, 25 de mayo de 2011
viernes, 20 de mayo de 2011
PRD, 22 años después (Parte II)
Es mejor encender una luz que maldecir la oscuridad. La frase que hace 50 años dio origen a la imprescindible Amnistia Internacional, de la que soy orgullosamente socio donador, es la clave para pensar en el futuro. Pero, ¿cómo llegamos a esta oscuridad?
Para quienes crecimos convencidos de los valores izquierdistas de justicia y libertad, es penoso presenciar la simulación democrática que ha acorralado al PRD, y que resumo en dos comentarios que me hizo hace tiempo un ex compañero de mil batallas. El primero de ellos era, “en el discurso tenemos que ser implacables, críticos y con una actitud moral inquebrantable; en los hechos, debajo de la mesa, tenemos que aflojarnos y pactar, tenemos que ganar algo para nosotros…”. El segundo, al referirse a un obeso diputado federal perredista de Coyoacán, “el pobre, ha tenido que reproducir los peores vicios del priismo porque solo así ha podido sobrevivir a las tribus y mezquindades del partido”.
Cómo explicar esta conducta que ha dañado y deteriorado terriblemente la imagen de los perredistas. Al respecto, Rosa Albina Garavito, quien escribió un excelente libro sobre el propio PRD, concluye: “Lo que uno puede decir después de ver toda la cloaca priista que reprodujeron los perredistas de hoy, algunos viejos militantes de la guerrilla u otros formados en las universidades, es que su lucha en los 70s u 80s la motivaba su resentimiento contra el poder político que los había apartado de las mieles del poder; así que cuando les tocó la tajada del pastel se olvidaron de los principios y las causas”. El viejo sistema supo cooptar a un segmento importante de la población que amenazaba con desafiar radicalmente el modelo de nación. Luis Echeverría y, especialmente, Carlos Salinas de Gortari, fueron sin duda, quienes trazaron el camino de la llamada izquierda institucional, ampliando en los hechos las prerrogativas políticas a la izquierda. Como paréntesis, por esta razón insisto en mi crítica contra la dupla Ebrard-Camacho. Ambos personajes rompieron con el ex presidente CSG, pero conservaron sus prácticas, vicios y tácticas de cooptación y compra de aliados. Solo mediante estas prácticas se puede explicar su crecimiento en el seno de la burocracia partidista. Si existen dudas al respecto, basta analizar lo que ha sucedido en la ALDF a partir del 2006. Hasta el exdiputado del PANAL, Xiuh Tenorio –incondicional de Elba Esther Gordillo- terminó por afiliarse a las huestes ebrardistas; cosa aparte es su triste papel en la gris Secretaría de Educación del DF.
Volviendo a las causas de la simulación perredista, la respuesta de Rosa Albina se queda corta. En realidad lo que está de fondo es el pastel por el que se compite. Todos nos quejamos de que los diputados, senadores, los dirigentes partidistas, los gobernantes, etc. tienen salarios excesivos y es verdad. La burocracia política le cuesta a México prácticamente lo mismo que lo que le cuesta a los Estados Unidos de América. Pero eso no es nada en comparación con lo que está verdaderamente en juego.
Por citar un ejemplo, tan solo en la Ciudad de México en el 2011, el presupuesto anual para obras fue de 30 mil millones de pesos. Si la mochada que piden los responsables de adjudicar cada obra es del 10% -porque desde luego seríamos ingenuos pensando que el diezmo desapareció-, entonces estamos hablando de que en este año se desviarán, solo en obras, solo en el DF, cerca de tres mil millones de pesos, sin contar las concesiones. Tres mil millones de pesos de los impuestos ciudadanos, que bien podrían servir para cientos de programas de desarrollo productivo y educativo.
Al analizar con detalle todo tipo de concesiones y permisos que requieren su mochada, estimo que la corrupción política en la Ciudad de México cuesta a los ciudadanos entre 5 mil y 7 mil 500 millones de pesos anuales. ¿A dónde va a parar esta cantidad de dinero cada año, a manos de quién o quiénes?
Ahora, imaginemos lo que pasa en el gobierno federal, en los gobiernos de los estados, municipios, etc. ¿Cuánto le cuesta a México la corrupción de sus políticos? Los altos salarios gubernamentales son una mascarada que pretende tapar el Premio Mayor. Parece que la clase política es un conjunto de mafias encabezadas por capos, que desangran la nación. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre un Capo de la Política y un Capo de la Droga? ¿No deberíamos perseguir a ambos?
En esta profunda oscuridad nos hayamos inmersos, así que la luz que encendamos debe ser resplandeciente para que podamos salir de ella. ¿Qué hacer con todo esto? Mi respuesta es que el tiempo de los ciudadanos ha llegado. Este país va cambiar solamente si los ciudadanos dejamos de ser espectadores y nos convertimos en actores y promotores de un cambio profundo en nuestro país.
Aun quedan voces dignas, comprometidas con México y con credibilidad. Algunos de ellos, como el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el politólogo Octavio Rodríguez Araujo, el científico René Drucker Colín y el actor Daniel Giménez-Cacho, entre otros, encabezan y formulan ya una convocatoria para un Pacto Progresista de cara al 2012, pero también mirando al 2018, 2020, 2025. Con tal fin, se promueven acercamientos con figuras imprescindibles como Cuauhtémoc Cárdenas y el mismo López Obrador, con movimientos sociales llenos de frescura y vitalidad como el que encabeza Javier Sicilia, así como con actores partidistas que quizás estén dispuestos a renovarse y oxigenarse. En este sentido, aunque Jesús Zambrano es uno de los jefes principales de Los Chuchos, sus orígenes son diametralmente distintos a los de su tocayo Ortega. Hay que darle el beneficio de la duda.
Los ejes principales de este pacto progresista pueden ser los siguientes:
1.- La definición de una agenda programática de compromisos a corto y mediano plazo, con ideas frescas e inteligentes, para cambiar el rumbo nacional.
2.- La definición de una política de Estado a largo plazo para atender los problemas relevantes que en las siguientes décadas se agudizarán
3.- La creación de una Comisión de la Verdad que investigue los crímenes e injusticias del presente y pasado nacional y finque responsabilidades.
4.- La creación de una Fiscalía AntiCorrupción Ciudadana que investigue, audite y finque responsabilidad a gobernantes en todos los niveles, partidos políticos, gobiernos locales, municipales, delegacionales, estatales y el nacional.
5.- El compromiso para que los partidos políticos que suscriban el acuerdo, postulen un alto porcentaje de candidatos no partidistas, en tod@s los puestos de elección popular.
6.- Mención especial requiere la Ciudad de México. Es imprescindible que la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México recaiga en un ciudadano que unifique a los más amplios y diversos sectores de la sociedad y sea capaz de enderezar el rumbo político de la Ciudad de México. Esa candidatura ya tiene nombre y apellido.
El 2012 tiene que ser el comienzo de una nueva forma de participación política, que haga posible el empoderamiento ciudadano. Es momento de que desde una una visión ética de justicia y equidad social pensemos en el futuro digno que nuestros hijos se merecen.
Si los políticos y los partidos no están a la altura de los nuevos tiempos que demanda la nación, entonces, como gritaron los argentinos en medio de una de las peores crisis en su historia, ¡¡Que se vayan tod@s!!
Para quienes crecimos convencidos de los valores izquierdistas de justicia y libertad, es penoso presenciar la simulación democrática que ha acorralado al PRD, y que resumo en dos comentarios que me hizo hace tiempo un ex compañero de mil batallas. El primero de ellos era, “en el discurso tenemos que ser implacables, críticos y con una actitud moral inquebrantable; en los hechos, debajo de la mesa, tenemos que aflojarnos y pactar, tenemos que ganar algo para nosotros…”. El segundo, al referirse a un obeso diputado federal perredista de Coyoacán, “el pobre, ha tenido que reproducir los peores vicios del priismo porque solo así ha podido sobrevivir a las tribus y mezquindades del partido”.
Cómo explicar esta conducta que ha dañado y deteriorado terriblemente la imagen de los perredistas. Al respecto, Rosa Albina Garavito, quien escribió un excelente libro sobre el propio PRD, concluye: “Lo que uno puede decir después de ver toda la cloaca priista que reprodujeron los perredistas de hoy, algunos viejos militantes de la guerrilla u otros formados en las universidades, es que su lucha en los 70s u 80s la motivaba su resentimiento contra el poder político que los había apartado de las mieles del poder; así que cuando les tocó la tajada del pastel se olvidaron de los principios y las causas”. El viejo sistema supo cooptar a un segmento importante de la población que amenazaba con desafiar radicalmente el modelo de nación. Luis Echeverría y, especialmente, Carlos Salinas de Gortari, fueron sin duda, quienes trazaron el camino de la llamada izquierda institucional, ampliando en los hechos las prerrogativas políticas a la izquierda. Como paréntesis, por esta razón insisto en mi crítica contra la dupla Ebrard-Camacho. Ambos personajes rompieron con el ex presidente CSG, pero conservaron sus prácticas, vicios y tácticas de cooptación y compra de aliados. Solo mediante estas prácticas se puede explicar su crecimiento en el seno de la burocracia partidista. Si existen dudas al respecto, basta analizar lo que ha sucedido en la ALDF a partir del 2006. Hasta el exdiputado del PANAL, Xiuh Tenorio –incondicional de Elba Esther Gordillo- terminó por afiliarse a las huestes ebrardistas; cosa aparte es su triste papel en la gris Secretaría de Educación del DF.
Volviendo a las causas de la simulación perredista, la respuesta de Rosa Albina se queda corta. En realidad lo que está de fondo es el pastel por el que se compite. Todos nos quejamos de que los diputados, senadores, los dirigentes partidistas, los gobernantes, etc. tienen salarios excesivos y es verdad. La burocracia política le cuesta a México prácticamente lo mismo que lo que le cuesta a los Estados Unidos de América. Pero eso no es nada en comparación con lo que está verdaderamente en juego.
Por citar un ejemplo, tan solo en la Ciudad de México en el 2011, el presupuesto anual para obras fue de 30 mil millones de pesos. Si la mochada que piden los responsables de adjudicar cada obra es del 10% -porque desde luego seríamos ingenuos pensando que el diezmo desapareció-, entonces estamos hablando de que en este año se desviarán, solo en obras, solo en el DF, cerca de tres mil millones de pesos, sin contar las concesiones. Tres mil millones de pesos de los impuestos ciudadanos, que bien podrían servir para cientos de programas de desarrollo productivo y educativo.
Al analizar con detalle todo tipo de concesiones y permisos que requieren su mochada, estimo que la corrupción política en la Ciudad de México cuesta a los ciudadanos entre 5 mil y 7 mil 500 millones de pesos anuales. ¿A dónde va a parar esta cantidad de dinero cada año, a manos de quién o quiénes?
Ahora, imaginemos lo que pasa en el gobierno federal, en los gobiernos de los estados, municipios, etc. ¿Cuánto le cuesta a México la corrupción de sus políticos? Los altos salarios gubernamentales son una mascarada que pretende tapar el Premio Mayor. Parece que la clase política es un conjunto de mafias encabezadas por capos, que desangran la nación. Entonces, ¿cuál es la diferencia entre un Capo de la Política y un Capo de la Droga? ¿No deberíamos perseguir a ambos?
En esta profunda oscuridad nos hayamos inmersos, así que la luz que encendamos debe ser resplandeciente para que podamos salir de ella. ¿Qué hacer con todo esto? Mi respuesta es que el tiempo de los ciudadanos ha llegado. Este país va cambiar solamente si los ciudadanos dejamos de ser espectadores y nos convertimos en actores y promotores de un cambio profundo en nuestro país.
Aun quedan voces dignas, comprometidas con México y con credibilidad. Algunos de ellos, como el periodista Miguel Ángel Granados Chapa, el politólogo Octavio Rodríguez Araujo, el científico René Drucker Colín y el actor Daniel Giménez-Cacho, entre otros, encabezan y formulan ya una convocatoria para un Pacto Progresista de cara al 2012, pero también mirando al 2018, 2020, 2025. Con tal fin, se promueven acercamientos con figuras imprescindibles como Cuauhtémoc Cárdenas y el mismo López Obrador, con movimientos sociales llenos de frescura y vitalidad como el que encabeza Javier Sicilia, así como con actores partidistas que quizás estén dispuestos a renovarse y oxigenarse. En este sentido, aunque Jesús Zambrano es uno de los jefes principales de Los Chuchos, sus orígenes son diametralmente distintos a los de su tocayo Ortega. Hay que darle el beneficio de la duda.
Los ejes principales de este pacto progresista pueden ser los siguientes:
1.- La definición de una agenda programática de compromisos a corto y mediano plazo, con ideas frescas e inteligentes, para cambiar el rumbo nacional.
2.- La definición de una política de Estado a largo plazo para atender los problemas relevantes que en las siguientes décadas se agudizarán
3.- La creación de una Comisión de la Verdad que investigue los crímenes e injusticias del presente y pasado nacional y finque responsabilidades.
4.- La creación de una Fiscalía AntiCorrupción Ciudadana que investigue, audite y finque responsabilidad a gobernantes en todos los niveles, partidos políticos, gobiernos locales, municipales, delegacionales, estatales y el nacional.
5.- El compromiso para que los partidos políticos que suscriban el acuerdo, postulen un alto porcentaje de candidatos no partidistas, en tod@s los puestos de elección popular.
6.- Mención especial requiere la Ciudad de México. Es imprescindible que la candidatura a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México recaiga en un ciudadano que unifique a los más amplios y diversos sectores de la sociedad y sea capaz de enderezar el rumbo político de la Ciudad de México. Esa candidatura ya tiene nombre y apellido.
El 2012 tiene que ser el comienzo de una nueva forma de participación política, que haga posible el empoderamiento ciudadano. Es momento de que desde una una visión ética de justicia y equidad social pensemos en el futuro digno que nuestros hijos se merecen.
Si los políticos y los partidos no están a la altura de los nuevos tiempos que demanda la nación, entonces, como gritaron los argentinos en medio de una de las peores crisis en su historia, ¡¡Que se vayan tod@s!!
domingo, 15 de mayo de 2011
PRD, 22 años después (parte I)
La semana pasada el Partido de la Revolución Democrática (PRD) cumplió 22 años en medio de una profunda crisis de identidad, viabilidad e institucionalidad.
Publicado en: http://periodicodigital.com.mx/blogs/bolivar_huerta/?p=8#more-8
Lo que inició como un trascendente proyecto político y social de confrontación con el modelo económico y político del Régimen en turno -en cuyos primeros Consejos Nacionales figuraban intelectuales como Adolfo Gilly, Carlos Payán, Adolfo Sánchez Rebolledo, Arnaldo Córdova, Víctor Flores Olea, o luchadores sociales y dirigentes históricos como Valentín Campa, Raúl Álvarez Garín, Rosa Albina Garavito, Heberto Castillo, y destacados líderes políticos de la izquierda y de la Corriente Democrática nacionalista que se separó del PRI-, hoy, unos años después se ha convertido en un instituto político alineado al Régimen, distanciado de la sociedad civil, de los movimientos sociales y sobre todo de la comunidad intelectual. Por tanto, la inteligencia a su alrededor se ha opacado y la burocracia mental y estructural se ha consolidado en su seno. El PRD es un instituto político con visión cortoplacista que tolera la corrupción de sus gobiernos, la ineptitud e ignorancia de sus dirigentes y la descomposición de la clase política en la que sus dirigentes, legisladores y gobernantes se encuentran cómodamente inmersos.
Las alianzas con el PAN, más allá de redituarle políticamente, significaron su derrota moral, producto de una cultura política cegada por el pragmatismo, el arribismo y el oportunismo político. Los responsables de esta política buscachambista, Marcelo Ebrard y Jesús Ortega, mantienen sus discursos supuestamente progresistas e izquierdistas. Sin duda han encontrado en la "Izquierda" el mejor negocio de sus vidas, a costa de los impuestos ciudadanos. El salinismo de Marcelo Ebrard y su carnal Camacho Solís, no tendría cabida en el PRI ni el PAN; su proyecto de partido de Centro Democrático significó un fracaso histórico, así que motivados por su insaciable sed de poder, se incrustaron en un partido político que desde hace años atraviesa por una crisis de identidad e institucionalidad. Jesús Ortega es también fiel a su origen ligado al gangster político Rafael Aguilar Talamantes (RATa). Su supuesta victoria como Presidente nacional perredista tuvo que ser impuesta por el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación. Desde su cargo partidista promovió acuerdos con el panismo, partido responsable del malgobierno que durante más de una década ha puesto en grave riesgo la endeble transición democrática mexicana.
La simulación, el doble discurso y la doble moral son otras de las características principales de un instituto político copado por un grupo selecto de la ciudadanía que encontró en la política su modus vivendi. Dicha simulación, consistente en reivindicar un discurso enérgico en favor de valores democráticos, como la equidad y justicia social, y en los hechos reproducir los peores vicios del priismo, ha traído un lamentable escenario de corrupción y enriquecimiento ilícito de los cuadros gubernamentales "izquierdistas" en todos sus niveles. Una escurridiza amiga, bien informada, me dijo sin tapujos "Marcelo Ebrard es el gobernante en la Ciudad de México que más ha robado en la historia"; desafortunadamente, si escuchamos a los ciudadanos comunes y corrientes, que batallan día con día para satisfacer sus necesidades básicas, de empleo, salud, educación y vivienda, tod@s coinciden en que todos los perredistas en el gobierno local, especialmente Ebrard, se despachan con la cuchara grande.
Al asumir la Presidencia del PRD en la Ciudad de México, en 1999, Carlos Ímaz, señalaba: "El PRI a lo largo de su historia promovió la cultura política del robar y salpicar, el PRD tiene que combatir con todo este vicio del priismo..." Lo que sucedió es que no fue claro en sus conclusiones sobre el camino a seguir. ¿Qué fue lo que hizo el PRD cuando tuvo la oportunidad de ser gobierno? Comenzó a robar, pero a diferencia del PRI que salpicaba, los perredistas solo salpicaron para sus propias mafias y familias. Entonces, no solo se quedaron con las maletas llenas de dinero, sino que se guardaron hasta las ligas. El propio Ímaz, René Bejarano y Gustavo Ponce tuvieron la mala fortuna de ser videograbados; sus demás compañeros han corrido con mayor suerte pues las cámaras o grabadoras no los han alcanzado, todavía. Sin embargo, cada vez son más notorias las denuncias en medios de comunicación sobre las corruptelas del perredismo, desde Tlalpan hasta la GAM, desde la Jefatura de Gobierno hasta la Secretaría de Educación. Y qué decir del Gobierno de Amalia García en Zacatecas.
Así gobierna el PRD, este es el rumbo del PRD: el pragmatismo y la simulación. Desde adentro nadie alza la voz, mientras todos se queden con algo del pastel es suficiente. Así, la derrota electoral se ve cercana. Con todo y la debacle estrepitosa del panismo y sus malos gobiernos, el 2012 para la autodenominada izquierda electoral no parece que será un buen año. Incluso, aun cuando los arrogantes jefes de las tribus del PRD-DF presuman que mantendrán el gobierno de la Ciudad de México, las últimas encuestas señalan un empate técnico con el PRI en la capital mexicana. Por si fuera el colmo, los cuadros perredistas que aspiran al GDF son tan grises como esos seres que quitaban el tiempo a los habitantes de la tierra de Momo, la niña de la novela del genio Michael Ende. Carlos Navarrete, Alejandra Barrales, Ricardo Monreal, Mario Delgado, Benito Mirón, Martí Batres, etc., son políticos que no han aportado nada a la Ciudad ni al país de manera significativa, más allá de programas y políticas discutibles que tienden al corporativismo y clientelismo, también vicios profundos del priismo. Tampoco son figuras que generen consensos importantes.
El panorama a nivel nacional pinta mucho peor. Andrés Manuel López Obrador con todo y su visión renovada y profunda del país, su poder de convocatoria y su avanzado nivel de organización, no parece querer mirar la cloaca política en la que se encuentra metido y tampoco aparenta querer romper y deslindarse del todo con las prácticas priistas de la izquierda. Eso le resta credibilidad y aunque sus fans tengan un discurso memorizado que cada vez los convence más, porque desde luego solo se hablan a sí mismos, en realidad eso no le será suficiente para competirle al candidato del canal de las estrellas, Mr. Copete, el villano favorito de su propia novela política.
Aunado a lo anterior, la crítica situación de violencia que atraviesa la nación pone en mayor riesgo la fragilidad democrática en la que vivimos. El hartazgo de la sociedad civil, como el conocido Estamos Hasta la Madre, sin duda jugará un rol trascendente en las próximas elecciones del 2012, incluso mediante el llamado a boicotearlas desde la desobediencia civil.
Por ello, los ciudadan@s excluidos del poder político y de las decisiones nacionales, pero deseosos de renovar el ejercicio político en nuestro país, debemos contribuir a que la indignación y el dolor, generado por el desmoronamiento nacional, no tomen un camino diferente al de la vía pacífica. Toda crisis es una oportunidad, siempre y cuando las mentes lúcidas, la inteligencia y sensibilidad permeen las propuestas, demandas y planteamientos hacia una regeneración nacional. Hoy, tenemos la posibilidad de reconstruir los tejidos sociales y sentar las bases, para que en el mediano y largo plazo alcancemos una nueva convivencia nacional que acabe con la corrupción y la impunidad, mayores lastres de nuestra época moderna, mismas que agudizan el clima de violencia que hoy desgarra profundamente a la sociedad. Asimismo es imprescindible refundar a la izquierda electoral, excluyendo y erradicando sus prácticas y vicios priistas, que profundizan el autoritarismo y la exclusión. Es inaceptable que los jerarcas partidarios que secuestraron a la Izquierda sigan poniendo en riesgo un proyecto histórico que durante casi un siglo ha seguido vigente. Es tiempo de que una izquierda confiable, inteligente y congruente con los postulados de justicia y equidad conduzca los destinos nacionales. Que la razón histórica se imponga a la fuerza sinrazón.
Publicado en: http://periodicodigital.com.mx/blogs/bolivar_huerta/?p=8#more-8
martes, 10 de mayo de 2011
Para tod@s deseo...
En esta primera publicación les comparto un texto barbaro, profundamente humano y amoroso; la primera vez que lo conocí con parcialidad fue a inicios de 2008 cuando un amigo lo envió como regalo de año nuevo. Desde entonces he tratado de indagar sobre su nombre y su autoría, sin embargo la información es insuficiente. La mayoría de las pistas sugieren que el poema-canción pertenece al vasto poeta y compositor brasileño Vinicius de Moraes, fallecido a inicios de la década de los 80´s. Aunque algunos han cuestionado la veracidad de este dato. En fin, vale la pena leeerlo y releerlo una y otra vez.
Para tod@s deseo...
Primero te deseo que ames,
y que, amando, también seas amado.
Y que si no lo fueres, seas breve en olvidar.
Y que olvidando, no guardes resentimiento.
Deseo, pues, que no sea así,
pero si así es, que sepas llevarlo sin desesperar.
Deseo también que tengas amigos,
aunque malos e inconsecuentes,
sean valerosos y fieles,
y que por lo menos en uno de ellos
puedas confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
deseo también que tengas enemigos.
ni muchos, ni pocos,
pero en la medida exacta para que, algunas veces,
te cuestiones respecto a tus propias certezas.
Y que entre ellos exista por lo menos uno que sea justo.
Deseo, después, que seas útil,
pero no insustituible.
Y que en los malos momentos,
cuando no reste nada más,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte de pie.
Deseo además que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a los otros.
Deseo que, siendo joven,
no madures demasiado rápido,
y que siendo maduro no insistas en rejuvenecer
y que siendo viejo no te desesperes
porque cada edad tiene su placer y su dolor y…
es preciso dejar que ellos transiten dentro de nosotros.
Deseo, a propósito, que seas triste,
no todo el año todo, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
la risa habitual es sosa y la risa constante es insana.
Deseo que descubras,
con la máxima urgencia,
por sobre todo, que existen oprimidos,
maltratados e infelices,
y que están a tu lado.
Deseo también que acaricies un gato,
alimentes un cuzco y oigas el canto de un pájaro.
Que te despiertes triunfante con su canto matinal
porque así te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y acompañes su crecimiento,
para que sepas de cuántas
muchas vidas está hecho un árbol.
Deseo, mas aún, que tengas dinero,
porque es preciso ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año
coloques un poco de él
en tu frente y digas “esto es mío”,
sólo para que quede bien claro
quién es el dueño de quién.
Deseo también que ninguno de tus seres queridos muera,
por ellos y por ti,
pero si se mueren, tú puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin culparte.
Deseo por último que siendo hombre
tengas una buena mujer,
y que siendo mujer tengas un buen hombre
y que se amen hoy, mañana y en los días siguientes,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
todavía haya amor para recomenzar.
Y si todo eso te ocurre, no deseo mas nada para vos…
Para tod@s deseo...
Primero te deseo que ames,
y que, amando, también seas amado.
Y que si no lo fueres, seas breve en olvidar.
Y que olvidando, no guardes resentimiento.
Deseo, pues, que no sea así,
pero si así es, que sepas llevarlo sin desesperar.
Deseo también que tengas amigos,
aunque malos e inconsecuentes,
sean valerosos y fieles,
y que por lo menos en uno de ellos
puedas confiar sin dudar.
Y porque la vida es así,
deseo también que tengas enemigos.
ni muchos, ni pocos,
pero en la medida exacta para que, algunas veces,
te cuestiones respecto a tus propias certezas.
Y que entre ellos exista por lo menos uno que sea justo.
Deseo, después, que seas útil,
pero no insustituible.
Y que en los malos momentos,
cuando no reste nada más,
esa utilidad sea suficiente para mantenerte de pie.
Deseo además que seas tolerante,
no con los que se equivocan poco, porque eso es fácil,
sino con los que se equivocan mucho e irremediablemente,
y que haciendo buen uso de esa tolerancia,
sirvas de ejemplo a los otros.
Deseo que, siendo joven,
no madures demasiado rápido,
y que siendo maduro no insistas en rejuvenecer
y que siendo viejo no te desesperes
porque cada edad tiene su placer y su dolor y…
es preciso dejar que ellos transiten dentro de nosotros.
Deseo, a propósito, que seas triste,
no todo el año todo, sino apenas un día.
Pero que en ese día descubras
que la risa diaria es buena,
la risa habitual es sosa y la risa constante es insana.
Deseo que descubras,
con la máxima urgencia,
por sobre todo, que existen oprimidos,
maltratados e infelices,
y que están a tu lado.
Deseo también que acaricies un gato,
alimentes un cuzco y oigas el canto de un pájaro.
Que te despiertes triunfante con su canto matinal
porque así te sentirás bien por nada.
Deseo también que plantes una semilla,
por más minúscula que sea,
y acompañes su crecimiento,
para que sepas de cuántas
muchas vidas está hecho un árbol.
Deseo, mas aún, que tengas dinero,
porque es preciso ser práctico.
Y que por lo menos una vez por año
coloques un poco de él
en tu frente y digas “esto es mío”,
sólo para que quede bien claro
quién es el dueño de quién.
Deseo también que ninguno de tus seres queridos muera,
por ellos y por ti,
pero si se mueren, tú puedas llorar
sin lamentarte y sufrir sin culparte.
Deseo por último que siendo hombre
tengas una buena mujer,
y que siendo mujer tengas un buen hombre
y que se amen hoy, mañana y en los días siguientes,
y que cuando estén exhaustos y sonrientes,
todavía haya amor para recomenzar.
Y si todo eso te ocurre, no deseo mas nada para vos…
Suscribirse a:
Entradas (Atom)